• Repartir el trabajo de una manera eficiente.

    Cuando estamos a cargo del testing de un proyecto o dentro de un grupo de profesionales, tenemos que tener muy claro cuál es la carga de trabajo que puede soportar una persona y hasta dónde puede llegar, de esta manera, podemos controlar la cantidad de defectos solucionables o que se van a solucionar dentro de una fase de trabajo completa.


    Cuando abrimos defectos y nosotros mismos somos los encargados de asignárselos a las personas de desarrollo, tenemos que conocer a la perfección las cargas de trabajo que pueden asumir cada uno, ya que así repartiremos el trabajo más adecuadamente y nos cubriremos las espaldas al poder solucionar más defectos y desarrollar nuevas tareas.

    La primera medida que hay que tomar, es saber cuáles son las colas de trabajo de esos profesionales, haciendo querys de sus tareas y/o defectos pendientes, siendo mucho más eficientes cuando se realizan de manera independiente. De esta manera, con solo pulsar un botón sabemos cuáles son sus tareas y defectos asignados y vemos los tiempos estipulados por el jefe de equipo.

    Tenemos que tener claro que en la mayoría de los casos y lo que siempre es más eficiente es guardar un 20% de cada desarrollador para la resolución de defectos, por lo tanto, viendo los tiempos estipulados, calcularemos los defectos que tenemos que asignar y dependiendo de la complejidad, redirigirlos a otro profesional para que se pueda cubrir en esa fase de trabajo el mayor número de defectos posible.

    Otra medida a tomar para buscar unos tiempos mejores es tratar con el jefe de equipo a diario, pudiendo observar y charlar sobre los tiempos que ha decidido para las tareas e ir viendo cuanto tiempo queda o como le están exigiendo desde arriba para finalizar algún tipo de entregable. Sabiendo esto, respetaremos al profesional que esté con esa tarea y podemos repartir el trabajo entre los demás.

    Dentro de un equipo, no hay nada peor que sobrecargar a un desarrollador y que cuando entre a su herramienta vea una lista de tareas o de defectos enorme. Cuando esto sucede, la persona comenzará a ponerse nerviosa, intentará solucionar todo deprisa para llegar a tiempo y la calidad de desarrollo bajará de manera abismal.

    Cuando la calidad de desarrollo desciende, habitualmente por las prisas, nuestro trabajo será más complejo y se nos empezarán a encolar tareas a nosotros mismos que tendremos que probar corriendo, abriendo más defectos que de costumbre y a su vez sobrecargando más todavía al desarrollador por la devolución de ese trabajo pero realizado.

    Por lo tanto, siempre que vuestro proyecto os lo permita, intentar hablar de tú a tú a cada profesional y no lo sobrecarguéis de trabajo ya que, al final, será peor en todos los sentidos.
  • Libros benéficos

    En 2016 publiqué, “Aseguramiento de la Calidad”, cuyo beneficio es destinado a la Fundación Aladina, después le siguió: “Seis en 75”, destinado a la Fundación Menudos Corazones y “Asegurar la Calidad en dispositivos móviles...y no morir en el intento”, a la fundación Soñar Despierto. También he publicado una recopilación íntegra de los tres libros anteriores, llamada "Fundamentos de la calidad del software".

    Merchandising benéfico

    Desde la tienda de Cultura de Calidad se pueden adquirir diferentes artículos cuyo beneficio es destinado íntegramente a las tres fundaciones con las que colaboro actualmente: Fundación Aladina, Fundación Menudos Corazones y Fundación Soñar Despierto.

    Acciones benéficas futuras

    Esto no va a parar aquí. Mi cabeza no se está quieta, tengo muchas ideas que dar forma y convertirlas en realidad. Desde aquí, hago un llamamiento a diferentes fundaciones y ONGs para poder colaborar juntos y poder hacer cosas grandes que ayuden a personas o animales en todo el mundo. Si te apetece, ponte en contacto conmigo y hablamos.

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