• Educar al equipo para que sea autogestionable.

    Cuando creamos un equipo multidisciplinar y proactivo en el que confiemos para que las tareas las realicen por si mismos y puedan gestionar su tiempo, tenemos que dar un paso más, que sea autogestionable.


    Un equipo autogestionable hace que la gente que lo forma, pueda recoger tareas y llevarlas a cabo sin la necesidad de estar preguntando constantemente a su responsable y pudiendo gestionar su tiempo de forma más eficiente.

    El responsable de un equipo tiene que ser, bajo mi punto de vista, un gestor de personas, un gestor de eficiencia y de felicidad de su equipo. El bastón de mando no tiene que ir dirigido a imposiciones y a gestionar el tiempo de las personas sin saber cuanto terminarán en realizar las tareas, si en las nuevas metodologías se deja que los profesionales planifiquen el tiempo de sus tareas, ¿porque no dejarles una gestión completa de las mismas?

    Cuando estamos a cargo de un equipo tenemos que proporcionar las herramientas correctas y los procedimientos para que el equipo trabaje lo mejor y más cómodo posible.

    Cuando un equipo sabe gestionarse a si mismo el responsable de equipo tendrá la tranquilidad de que gracias a esa proactividad, en el caso de que esta persona no se encuentre disponible y no pueda priorizar el trabajo desde el daily, el equipo podrá coger esas tareas y continuar con ellas.

    Esa autonomía por parte del equipo nos dará una fluidez y una rapidez que no podemos encontrar con un equipo dibujado de la manera tradicional.

    Cuando realizamos esta serie de acciones, e equipo busca el apoyo del responsable para priorizar las tareas en base a la criticidad, para preguntar dudas, para que se solucione algún inpedimento para realizar su trabajo, pero el mismo, puede, después de esa planificación general y la replanificación diaria que se puede hacer en una reunión tipo daily, recoger las tareas asignadas y sacarlas adelante de forma continuada sin necesidad de que el responsable tenga que estar pendiente a cada hora del trabajo realizado.

    Todo esto se consigue, en primer lugar, con una buena planificación previa al inicio del ciclo de pruebas o de desarrollo y en segundo lugar con una buena "educación" de todo el equipo desde el principio.

    No os voy a descubrir nada nuevo y seguramente cada uno gestione a su equipo de la mejor manera posible y no sea necesario nada de lo que escribo, pero mi consejo, es sobre todo, que se realice un sólido procedimiento de QA que esté en continua actualización durante los 5 o 6 primeros sprints para ver posibles fugas y corregirlas. Iré ampliando más este tema cuando disponga de más tiempo.
  • Libros benéficos

    En 2016 publiqué, “Aseguramiento de la Calidad”, cuyo beneficio es destinado a la Fundación Aladina, después le siguió: “Seis en 75”, destinado a la Fundación Menudos Corazones y “Asegurar la Calidad en dispositivos móviles...y no morir en el intento”, a la fundación Soñar Despierto. También he publicado una recopilación íntegra de los tres libros anteriores, llamada "Fundamentos de la calidad del software".

    Merchandising benéfico

    Desde la tienda de Cultura de Calidad se pueden adquirir diferentes artículos cuyo beneficio es destinado íntegramente a las tres fundaciones con las que colaboro actualmente: Fundación Aladina, Fundación Menudos Corazones y Fundación Soñar Despierto.

    Acciones benéficas futuras

    Esto no va a parar aquí. Mi cabeza no se está quieta, tengo muchas ideas que dar forma y convertirlas en realidad. Desde aquí, hago un llamamiento a diferentes fundaciones y ONGs para poder colaborar juntos y poder hacer cosas grandes que ayuden a personas o animales en todo el mundo. Si te apetece, ponte en contacto conmigo y hablamos.

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