• Cumplir el proceso de calidad nos ofrece buena reputación y excelentes resultados

    Cuando implantamos un proceso de calidad, hay que ser consecuente con su utilización, no se puede dedicar mucho esfuerzo a plantearlo, describirlo, habilitarlo y pautarlo, y despues saltarse las reglas impuestas a la torera.


    En un proceso de control de calidad, la responsabilidad recae en una persona, el lider de QA, el QA Manager, el responsable de Calidad o como se quiera llamar, y es él, en todo momento, el que tiene que decidir si algo está o no está OK para ser desplegado o entregado a Producción (o a UAT). 

    Una vez que se ha evaluado que el entregable no es correcto, mediante, por ejemplo, un resultado negativo en la ejecución de los casos de prueba, se puede consensuar y priorizar que es lo que se va a solucionar antes y que se le entregará a cliente con total garantía.

    Evidentemente lo que no vale y que, a corto plazo, acaba afectando a la reputación del proyecto, es mirar hacía otro lado y entregar a cliente sea como sea. Si esto sucede, podemos tener la mayor de la tranquilidad a nivel interno, pero si se habla con los usuarios finales, acaba descubriendose la verdad y solo el hecho de nombrar a la aplicación, causa escalofrios.

    Cuando nuestros clientes están contentos y satisfechos de utilizar la aplicación que les ofrecemos, es cuando pueden utilizarla, semana tras semana, sin ningún problema. No cuando una semana pueden hacerlo y a la siguiente, no, porque hemos desplegado en producción una versión con regresiones.

    Uno de los puntos fuertes de este proceso, es detectar que estamos haciendo mal, implementando posteriormente, una serie de mejoras o correctivos que han de cumplirse obligatoriamente para no volver a recaer en los mismos problemas en cada entregable. Es una pena, el invertir gran cantidad de tiempo y dinero en un plan complejo y completo de calidad y que todo caiga en el olvido o no se utilice como debe. Además, es realmente frustrante el tener todas las herramientas necesarias y no utilizarlas adecuadamente, llegando a mirar hacía otro lado para poder desplegar a producción, creyendo a pies juntillas que estamos haciendo lo correcto.

    Si implantamos un proceso de control de calidad, tenemos que ser consecuentes con su aceptación y su utilización, aplicando cada norma, cada restricción y no hacer una calidad de cartón-piedra.


  • Libros benéficos

    En 2016 publiqué, “Aseguramiento de la Calidad”, cuyo beneficio es destinado a la Fundación Aladina, después le siguió: “Seis en 75”, destinado a la Fundación Menudos Corazones y “Asegurar la Calidad en dispositivos móviles...y no morir en el intento”, a la fundación Soñar Despierto. También he publicado una recopilación íntegra de los tres libros anteriores, llamada "Fundamentos de la calidad del software".

    Merchandising benéfico

    Desde la tienda de Cultura de Calidad se pueden adquirir diferentes artículos cuyo beneficio es destinado íntegramente a las tres fundaciones con las que colaboro actualmente: Fundación Aladina, Fundación Menudos Corazones y Fundación Soñar Despierto.

    Acciones benéficas futuras

    Esto no va a parar aquí. Mi cabeza no se está quieta, tengo muchas ideas que dar forma y convertirlas en realidad. Desde aquí, hago un llamamiento a diferentes fundaciones y ONGs para poder colaborar juntos y poder hacer cosas grandes que ayuden a personas o animales en todo el mundo. Si te apetece, ponte en contacto conmigo y hablamos.

    0
    Publicaciones
    0
    Seguidores
    0
    Visitas únicas
    0
    Me gusta