• El principio de resiliencia

    Hace ya unos meses, una persona a la que aprecio muchísimo, en mi entorno laboral me enseñó el principio de resiliencia y como aplicarla.



    Este principio dice que tenemos una capacidad de adaptación positiva para afrontar las situaciones adversas. He de reconocer que suelo tender a la negatividad fácil y de manera automática, por lo tanto, la aplicación me ha resultado muy buena y me ha dado resultados inmediatos.

    El activar y realizar este principio nos lleva a dar un giro total a situaciones que tienen un grave riesgo de que el resultado sea negativo.

    Existen tres focos o modelos a seguir:

    • Compensatorio: cuando se habla de factores que son estresantes y que pueden ser contrarrestados por cualidades personales o fuentes de apoyo.
    • Inmunidad: la línea que separa el estrés y la protección es modulable en base a la adaptación. Cuanto mejor nos adaptemos menor es el riesgo.
    • Desafío: cuando tratamos el estrés como estimulante de competencia. Existe una relación curvilínea que debemos de controlar en base a esta competencia y la bajamos en base a lo que queremos conseguir.

    La mejor manera de reducir el impacto de riesgo es que la persona altera el significado del mismo, modificando la participación en la situación o reducir las situaciones negativas que se pueden producir en cadena y que nos introducen en el riesgo de perpetuar los efectos del problema.

    Esto, unido a que debemos de mantener la autoestima y la autoeficacia hace que las experiencias o momentos clave de una persona se desarrollen en entornos adaptativos y marquen continuidad en la trayectoria vital.

    Por mi parte, os puedo decir, que aprendiendo a dar giros de 180 grados frente las adversidades y tomárselas como retos, la perspectiva cambia muchísimo. He conseguido llegar a casa con la mente más descansada y el nivel de estrés a descendido drásticamente y he podido comprobar que las decisiones tomadas son mucho más rápidas y ágiles.

    Resumiendo y para que tengamos todos la misma idea, las personas resilientes son aquellas que están expuestas a una serie de factores de riesgo y tienen la capacidad de utilizar focos o modelos “protectores” que sirven para sobreponerse a la adversidad, crecer y desarrollarse adecuadamente, llegando a obtener una madurez  rápida y competente pese a las adversidades.
  • Libros benéficos

    En 2016 publiqué, “Aseguramiento de la Calidad”, cuyo beneficio es destinado a la Fundación Aladina, después le siguió: “Seis en 75”, destinado a la Fundación Menudos Corazones y “Asegurar la Calidad en dispositivos móviles...y no morir en el intento”, a la fundación Soñar Despierto. También he publicado una recopilación íntegra de los tres libros anteriores, llamada "Fundamentos de la calidad del software".

    Merchandising benéfico

    Desde la tienda de Cultura de Calidad se pueden adquirir diferentes artículos cuyo beneficio es destinado íntegramente a las tres fundaciones con las que colaboro actualmente: Fundación Aladina, Fundación Menudos Corazones y Fundación Soñar Despierto.

    Acciones benéficas futuras

    Esto no va a parar aquí. Mi cabeza no se está quieta, tengo muchas ideas que dar forma y convertirlas en realidad. Desde aquí, hago un llamamiento a diferentes fundaciones y ONGs para poder colaborar juntos y poder hacer cosas grandes que ayuden a personas o animales en todo el mundo. Si te apetece, ponte en contacto conmigo y hablamos.

    0
    Publicaciones
    0
    Seguidores
    0
    Visitas únicas
    0
    Me gusta